¿Quién era Ángel Maturén y cuál es su vínculo con Tarazona?

¿Quién era Ángel Maturén?

Ángel Esteban Maturen nació en Zaragoza en 1949. Hijo del conocido anticuario de Zaragoza Antonio Esteban Blanco y de Águeda Maturén Cano (de la que tomó su apellido artístico), siempre contó que la profesión de su padre influyó mucho en su gusto por el arte: “En mi casa, colgada detrás de la puerta, había una tabla de pintura del siglo XV. Vi arte desde que abrí los ojos. Mis padres me introdujeron sin darse cuenta el afán de la pintura”.

Muy dotado desde niño para el dibujo y con una gran curiosidad por la naturaleza, los bordes de sus libros de texto siempre estaban llenos de dibujos. Desde muy temprana edad dedicó las horas a hacer dibujos y esculturas. Incluso en la escuela primaria, por donde pasó como un “mal estudiante”, al que los maestros permitían dibujar para que no molestase en clase. La combinación de su afición pictórica, que su padre siempre apoyó, y su nulo interés por los estudios le llevaron, con tan solo 13 años, a trabajar en la tienda de antigüedades de su padre, al mismo tiempo que empezó a formarse con los pintores Félix Burriel y Jesús Radamán.

¿Cómo comenzó su carrera artística?

Ángel Maturén comenzó su carrera artística con 13 años, cuando su padre enseña algunos de los dibujos de su hijo a un marchante de arte catalán, Andrés Grifell. Este, sorprendido por el talento del adolescente, le anima a exponer sus obras en Bilbao. Así, presenta por primera vez sus obras al público en la sala de arte Gran Dragón, donde logra un sorprendente éxito. Gana entonces su primer premio como pintor y se traslada a Bilbao, donde ingresa en la Escuela de Bellas Artes.

También se formó en el Estudio Goya y en la Escuela de Arte de Zaragoza. Su paso por la Escuela de Artes de San Fernando fue interrumpido por problemas políticos. Además, empezó a trabajar la escultura, aunque finalmente se decantó por realizar exclusivamente pintura.

Vida y obra

Maturén, como persona inquieta que era, vivió en varias ciudades. Además, no le gustaban los circuitos comerciales de arte. Era un hombre misterioso, que aparecía y desaparecía. Llegó a tener tres estudios abiertos a la vez. Vivió en París, Sierra de Luna, Lanzarote, Logroño… siempre en aquellos lugares que le inspiraban.

Indagó y desarrolló numerosos estilos: postimpresionismo, hiperrealismo, la primera abstracción, la pintura social, el desnudo, atisbos de figuración, bodegones, paisajes, transvanguardias, abstracción matérica, dibujo y trazado en plomo. Aunque de todas estas corrientes, siempre imperaron tres en sus creaciones: el desnudo, el paisaje y la abstracción.

Para él, pintar era un modo de revelarse, de abrir su corazón. Estaba en el mundo y contra el mundo, contra los tópicos y contra la dictadura, contra los lugares comunes.

Conoció a Miquel Barceló, con quien parece tener puntos de conexión. En su estancia en Lanzarote, también mantuvo contacto con César Manrique y José Saramago, dos de los grandes creadores de la isla.

Tarazona y la Fundación Maturén

El Maturén niño visitó muchas veces Tarazona, con su padre, cuando le llevaba en sus giras como anticuario. De la ciudad guardó tan grato recuerdo que, en 1990, se trasladó a residir en la ciudad del Queiles.

Le gustaba vivir en Tarazona porque, según decía, le gustaba estar en los sitios donde podía entender lo que le rodeaba y que lo que le rodeaba le comprendiera a él.

Falleció en Tarazona en 2005, con 56 años. Su funeral se celebró en la iglesia de Santa María Magdalena de Tarazona, al lado de donde tenía su Fundación Maturén.

La Fundación Maturén, que fue impulsada por el propio Ángel y por el Ayuntamiento de Tarazona en 1997, tuvo como sede la iglesia desacralizada de San Atilano, de propiedad municipal. Su objetivo fue crear una colección de arte contemporáneo y su correspondiente museo en la ciudad: posicionó a la ciudad como cuna del  arte contemporáneo en Aragón.

Desde julio de 2015, la Fundación Tarazona Monumental se encarga de conservar, gestionar y exponer el fondo de la Fundación Maturén, con el fin de volver a posicionar a Tarazona como uno de los centros de referencia del arte contemporáneo aragonés.

Fruto de esta iniciativa, hasta el 29 de enero se puede disfrutar en Tarazona de la exposición “Legado Maturén” (vídeo de la muestra: https://www.youtube.com/watch?v=ycsEcd1yitk).

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