KIBORION. Una visita por todo lo alto

Vive la experiencia Kiborion y descubre la belleza de su significado.

Va a hacer dos meses desde que se puso en marcha un nuevo servicio turístico en la Catedral de Tarazona. Espacios muy especiales que no fueron concebidos para ser visitados han abierto sus puertas a los turistas, una oferta única e inigualable difícil de encontrar en templos semejantes.El recorrido guiado por la terraza de la girola, las bóvedas y galerías del templo, y el interior del cimborrio, conforman la experiencia “KIBORION. Una visita por todo lo alto”. Una vivencia que nos adentra en el proceso constructivo de las catedrales, nos revela altos secretos y nos permite pasear por lugares recónditos que se alejaban de nuestra imaginación. En primer lugar, se accede a un edificio privado donde se aloja la sacristía y el archivo catedralicio para poder acceder desde allí a la terraza de la girola. Rodeamos la capilla mayor paseando por la bóveda del deambulatorio, donde se alzan contrafuertes y arbotantes que sostienen el conjunto y que junto a ventanales apuntados y sillares con marcas de cantero nos describen como sería la catedral gótica. Los ventanales cuya apariencia exterior e interior difiere completamente, góticos al exterior y renacentistas al interior, son una muestra más de la convivencia de estilos de la que este templo es ejemplo inigualable. Adaptaciones estilísticas que también se aprecian el pasear por las bóvedas de la nave mayor, aunque en su superficie se aprecian apuntadas, hacia el interior del templo presentan una fisonomía mucho más plana.

El proceso de restauración que salvó esta seo de su ruina se aprecia y explica a lo largo del recorrido. Los tirantes metálicos o los reforzamientos en los muros de la nave central atestiguan la complejidad de la obra estructural y como por fin la fábrica gótica pudo sostener por sí sola el cimborrio de 24 metros de altura y más de 1.000 toneladas de peso.

Tras el paseo por las galerías de aireación, bajo cerchas y cubiertas de madera, no adentramos en el cimborrio para completar la experiencia Kiborion. Una experiencia que nos permite contemplar, desde una ubicación privilegiada, el interior del templo y las pinturas murales descubiertas durante la restauración.

Es aquí cuando la experiencia va más allá del propio edificio catedralicio, al llegar al tercer cuerpo del cimborrio, desde su espectacular balcón y a la misma altura que las cigüeñas, podremos disfrutar de una de las mejores vistas de Tarazona y el Moncayo.
Ya terminado el recorrido y una vez que conocemos el significado de Kiborion, el cual no vamos a desvelar aquí, sólo pensamos en volver y repetir esta espectacular visita por todo lo alto. Sin duda, el complemento perfecto para visitar la monumental Tarazona, y una experiencia que no debes perderte.

Vídeo: https://youtu.be/jm_pp1njb2E 

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